Misiles y drones iraníes fueron lanzados contra posiciones en Jordania, Baréin y Kuwait en una jornada de ataques cruzados
Irán anunció una nueva ronda de ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente, en una escalada que profundiza el conflicto abierto entre Washington y Teherán tras meses de enfrentamientos, bombardeos cruzados y tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado una base aérea estadounidense en Jordania y objetivos militares en Baréin y Kuwait, como represalia por los recientes bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump contra instalaciones de defensa y vigilancia de la República Islámica.
La ofensiva marca uno de los episodios más delicados de la confrontación, debido a que extiende el campo de batalla a países aliados de Estados Unidos que albergan bases militares clave para las operaciones estadounidenses en la región.
Los Guardianes de la Revolución informaron que la operación incluyó el lanzamiento de misiles balísticos y drones contra una veintena de objetivos militares. Entre ellos, según medios estatales iraníes, se encontraban hangares de cazas F-35, sistemas de radar y centros de mando utilizados por las fuerzas estadounidenses en Jordania y Baréin.