La organización político-militar libanesa, respaldada por Irán, reivindicó varios ataques contra soldados israelíes en Líbano y aldeas fronterizas del norte de Israel, y prometió luchar hasta que Tel Aviv retire sus tropas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel bombardearon más de 150 presuntos objetivos de Hezbollah en el sur de Líbano la jornada pasada y ordenaron la evacuación de todo el sur libanés –incluyendo la ciudad de Tiro, Patrimonio de la Humanidad, que sufrió fuertes ataques en horas recientes– porque “actuará con fuerza extrema”.
El movimiento chiíta reivindicó varios ataques con drones y misiles contra posiciones israelíes.
Las fuerzas de Tel Aviv ya cruzaron el río Litani, que discurre dentro de Líbano, a unos 30 kilómetros de la frontera, y continúan su avance tras ordenar a los residentes de los siguientes 10 kilómetros del territorio que se replieguen a la ribera norte del río Zahrani, cuyo cauce se sitúa a unos 40 kilómetros del límite entre ambos países, al advertir que considera “zona de combate” toda el área al sur de ese cuerpo de agua.
El río Litani “debe ser nuestra nueva frontera con el estado de Líbano, al igual que la línea amarilla en Gaza”, declaró en marzo el ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, de acuerdo con el plan de expansión colonial revelado previamente por su homólogo de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
Ayer las carreteras estaban repletas de personas que huían de Tiro rumbo al norte. Quienes no tienen adónde ir se están quedando en la ciudad, indicó Moussa Nasrallah, de la Defensa Civil libanesa, mientras ayudaba a trasladar a los ancianos.
El ejército israelí indicó que ha estado atacando “centros de mando de Hezbollah. Esta misión se está llevando a cabo de forma metódica, en todos los frentes, tanto en el aire como en tierra”, aseguró Eyal Zamir, jefe del estado mayor israelí, y agregó que “Hezbollah está desplegando contra nosotros una amplia gama de amenazas, principalmente drones”.
La organización político-militar libanesa, respaldada por Irán, reivindicó varios ataques contra soldados israelíes en Líbano y aldeas fronterizas del norte de Israel, y prometió luchar hasta que Tel Aviv retire sus tropas.