El Senado aprobó hoy, con el aval de Morena y aliados la reforma constitucional que establece la obligación de que quienes aspiren contender por la presidencia de la república, las gubernaturas de los estados y del gobierno capitalino cuenten exclusivamente con la nacionalidad mexicana, por lo que en caso de contar con la de otra nación extranjera, deberán renunciar a ella.
Después de varias horas de discusión, el presidente del Senado, Higinio Martínez Miranda, remitió la minuta a los gobiernos de los estados, a fin de que continué el proceso del Constituyente.
Morena y aliados lograron alcanzar los 86 votos requeridos, es decir justo la mayoría calificada, en una sesión a la que asistieron los 128 integrantes del Senado.
Para ello los guindas debieron traer a los suplentes de cuatro senadores que por diversas razones no podían asistir, entre ellos Octavia Hernández Farret, ya que la titular, la migrante Karina Ruíz, no pudo salir de Arizona, donde reside, por no contar con los permisos del gobiernos de Estados Unidos.
Toda la oposición votó en contra, además del senador del PVEM, Luis Armando Melgar, quién había anticipado que no avalaría la reforma.
Durante más de tres horas, Morena y aliados respondieron a las afirmaciones recurrentes de la oposición en el sentido de que la modificación a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución lesiona los derechos de quienes cuenten con doble nacionalidad, especialmente los migrantes que residen en Estados Unidos.